Pocas ciudades de Chile y el mundo tienen la virtud de contar con una gran variedad de lugares de profunda y genuina mística en su bohemia, como son los bares de Valparaíso. En ellos disfrutamos de lo típico que tiene un bar en cualquier parte del mundo, como cervezas, tragos y tablas para picar, pero además podemos disfrutar de su particular atmósfera y esencia, propias de la ciudad puerto, con legendarias formas, paredes y adornos que diferencian a uno de otro bar.
Algunos bares poseen vistas panorámicas esplendorosas, dignas de repetir en cada visita a la ciudad.
Personalmente disfruto mucho de aquellos bares que nos regalan una maravillosa vista a la bahía, a los cerros, a sus lugares típicos, y que permiten contemplar de mejor forma al esplendoroso Valparaíso nocturno.
Aquellos bares que no poseen vistas panorámicas , de igual forma nos deleitan con su historia , con su aspecto de museo dinámico, en que se logra percibir la sensación de estar en un lugar plasmado de magia y mística, aquella mística porteña que muy pocas ciudades cuentan con la fortuna de tenerla.
Es la sensación de estar en un bar lo que refleja la profunda virtud que genera un espacio en el tiempo. En el momento en que ya no estamos en el, dan ganas de volver a estar ahí, y nuestro ser genera la nostalgia de volver a esos instantes en aquellos lugares en los cuales se ejercitó el arte de la buena conversación, de la observación y de la sensación de estar sumergido plenamente en la bohemia porteña.
Las personas que visitamos regularmente los bares de Valparaíso reflejamos nuestra profunda admiración por ellos.
Su atmosfera histórica nos inspira desde la lejanía, tanto temporal como física, muchas virtudes que ellos poseen.
Lo mejor es que existen bares de todos los tipos, tradicionales, con buena vista, con buenos tragos, con amplia variedad de cervezas, buenos platos, chorrillanas, etc.
Los bares de Valparaíso cumplen la importante función de ser lugares de encuentro multi generacionales en donde se reunen los universitarios a arreglar el mundo , los viejos a tomar sus incombustibles cañas de vino y jugar cacho. También están los turistas que buscan inconscientemente esa mística esencial de ciudad puerto un tanto similar a lo europeo.
Valparaíso tiene un alma misteriosa de ciudad original, pionera, inmersa de momentos de placer, de disfrute del arte, de permanente estímulo visual, de búsqueda de buena conversación y de aquellos destellos de la cultura de una ciudad puerto.
Podría dar una larga lista de bares recomendados , pero es parte de la experiencia que se vive en Valparaíso , el encontrar el bar perfecto para la ocasión.